Proyecto de Trabajo Japón: Talleres de desarrollo

Y aquí seguimos, inmersos en nuestro proyecto sobre Japón. Y es que estamos como locos con el viaje de nuestro amigo Moli. Japón se ha convertido en una cultura que nos apasiona, estamos conociendo un sinfín de cosas sobre el país en sí, su cultura y su estilo de vida. Pero es que, además, estamos disfrutando a lo grande. Nuestras caritas lo dicen todo cuando encontramos la respuesta a algunas de las preguntas que nos surgieron en su día.

A lo largo de todo este tiempo hemos descubierto muchas cosas sobre este país, su fauna y flora, su alimentación, sus escuelas y juguetes, su ropa, sus edificios, creencias, fiestas… ¡Qué barbaridad! Descubrimos cómo es su bandera, qué partes tiene, que forma geométrica tiene dibujada en el centro y qué representa (El círculo rojo de la bandera de Japón representa el Sol). Disfrutamos descubriendo algunos de sus juguetes típicos como el kendama, las Kokeshis, los koinoboris, la cara de la risa… nos perdemos en sus dibujos animados más conocidos como Campeones o Bola de Dragón; conocemos algunos de sus edificios más conocidos como el Castillo de Matsumoto, el Templo de las Mil Puertas, el Tokyo Sky Tree (el edificio más alto de Japón) o El Gran Buda. Descubrimos su paisaje y nos damos cuenta de que Japón es un conjunto de islas en las que sobresale el Monte Fuji. En ella encontramos muchos árboles del cerezo que dan unas hermosas flores rosas, pero también el pino negro. Descubrimos algunas especies animales como la garza, la grulla japonesa, el faisán, el macaco de cara roja o el pito japonés, un pequeño parito muy bonito. Y así podríamos seguir….

Pero bueno, llega la hora de comenzar con los talleres de desarrollo. En estas dos últimas semanas hemos desarrollado dos talleres:

TALLER 1: CASA JAPONESA

En este taller hemos trabajado sobre la casa, contenido principal de este trimestre. Para ello, hemos comenzado localizando con la ayuda de Google Earth Japón, ya que no sabíamos dónde estaba ni cómo era. Así descubrimos que Japón es un conjunto de islas en las que hay bastantes volcanes. Visitamos a través de Street View sus calles y vemos incluso algunos de sus edificios más significativos. Después de visitar su capital, Tokyo, cargada de altos y modernos edificios, nos alejamos y visitamos su campiña y ¡anda! ahí sí que encontramos algunas casas un tanto peculiares. Así que…¡manos a la obra!

Realizamos la rutina de pensamiento «Comparo y Contrasto» y comenzamos nuestro análisis entre una casa japonesa y una casa occidental, como las nuestras. Descubrimos que todas tienen las mismas estancias y que, en cada estancia, suelen haber los mismos elementos. Sin embargo  ¡son muy diferentes! Sus tejados tienen muchos «picos» muy acentuados y, con frecuencia, son de madera. Además, sus casas tradicionales suelen contar únicamente con una planta. Observamos que sus sofás, camas y mesas están casi a ras de suelo, por eso los japoneses suelen dejar su calzado a la entrada de su casa, porque se sientan descalzos sobre un cojín llamado zafu. Averiguamos que lo que nosotros conocemos como alfombra, ellos lo llaman tatami, que con frecuencia usan palillos por cubiertos. Una de las partes más importantes de las casas japonesas tradicionales es el Jardín….¡no se parece mucho a los nuestros! Y es que en Japón, los jardines se consideran obras de arte y deben estar compuestos por algunos elementos indispensables como las rocas, el agua, las plantas y, en los jardines zen, una gran zona con arena que se cepilla con un rastrillo para semejar las olas del mar.

Y después de todo lo aprendido, cerramos el primer taller convirtiendo la puerta de nuestra clase en la entrada de una casa tradicional japonesa.

TALLER DOS: MI NOMBRE

El segundo taller lo hemos dedicado a conocer un poco la escritura japonesa: letras y números. Nos damos cuenta muuuuuy rápido de que las letras japonesas parecen dibujos realizados con mucha delicadeza y, observando la carta escrita en japonés que nos trajo Moli de su amigo Kokoro, descubrimos que los japoneses escriben de arriba hacia abajo y de derecha a izquierda.

Continuamos investigando y encontramos en google un traductor de español al castellano así que, ni cortos ni perezosos, nos ponemos a traducir palabras que nos van surgiendo. Algunas nos gustan tanto que las usamos para decorar nuestra puerta de la clase, otras las copiamos libremente en el rincón y hacemos diferentes composiciones, escribimos el año en el que nos encontramos con los números japoneses y hasta escribimos en japonés CUATRO en nuestra puerta.

Con ayuda de nuestro amigo Moli y la revista de Japón que nos ha regalado, aprendemos que las letras japonesas se llaman KANJIS y que tienen una pronunciación muy extraña. Eso sí, aprendemos rapidito dos palabras básicas: ARIGATO (gracias) y KONICHIWA (hola).

Después, decidimos hacer como actividad de final del taller un cartel para nuestro cuarto que nos hemos llevado hoy a casa. En él, aparece nuestro nombre en castellano y, con ayuda del traductor del que hemos hablado antes, escribimos nuestro nombre en japonés. Después, lo decoramos con bonitas flores del árbol del cerezo. La verdad es que nos han quedado unos carteles japoneses muy chulos!!

Y aquí seguimos, comenzando con un taller nuevo porque esto, poco a poco, se va acercando al final. Os dejamos algunas fotillos.

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