¡¡Desafío 2 resuelto!!

Bueno, bueno, bueno…y es que ya la estamos cogiendo el truquillo a esto de investigar y se nos da….¡fenomenal!

Al día siguiente de resolver el primer desafío de Casimira y los Cazamisterios recibimos un nuevo mensaje del director de la agencia. En el mensaje nos decía que teníamos una nueva misión, que si queríamos aceptar el trabajo. Nosotros, ni cortos ni perezosos, le dijimos que por supuesto que sí.

Así que nos mandó unos números y unas letras, como una especie de jeroglífico. Buscando y buscando por la clase (y con un poquito de ayuda de la seño jejeje), descubrimos que eran pistas que nos llevaban al libro de Casimira y a una página completa.

Cuando abrimos el libro por esa página vemos que en la clase del desafío 1 ha habido nuevamente algo extraño. ¡La mesa de la seño está toda desordenada! Papeles y lápices tirados por el suelo, todo desordenado, a ventana abierta….¿qué ha ocurrido? Nos ponemos a buscar y a mirar pero, por más que miramos, no vemos nada extraño. Así que decidimos ver si con alguno de nuestros instrumentos de detectives descubrimos algo. Con la lupa no vemos nada nuevo en la hoja pero con la linterna de luz azul……¡¡huellas!! ¡¡Hay otras huellas escondidas!!

Así que estas dos semanas hemos estado dialogando e investigando. Las huellas no eran de personas en esta ocasión, teníamos claro que eran de animales y, eso sí, de algún pájaro. Comenzamos a ir anotando todas nuestras ideas previas sobre lo ocurrido, sobre el dueño de esas huellas, etc… y después vamos buscando información en el libro de los Cazamisterios, descartando posibilidades, hasta que hemos llegado a la solución. Os lo contamos:

  • Las huellas eran pequeñitas y con solo tres deditos
  • Eran de animales
  • Tras buscar las huellas de diferentes animales, concluimos que…
  • …como encontramos también plumas tenían que ser de un ave, pero de un ave pequeña por el tamaño de la huella.
  • Decidimos apuntar el nombre de algunas aves que conocemos y otras que encontramos en nuestras investigaciones.
  • Buscamos información e imágenes de todas y…¡sorpresa! El pájaro que entró en la clase tenía que ser un gorrión.

Llegamos a esta conclusión porque es el único pájaro que vive cerca de las personas, duerme en árboles de los parques, es pequeñito y tiene plumas del tamaño y color de las que encontramos.

¡¡Segundo desafío completado!!

Cuando enviamos nuestras teorías al director de los Cazamisterios este nos felicita porque sí, efectivamente, hemos resuelto fenomenal el misterio. Y es que resulta que al rededor del cole hay varios nidos de gorriones en los naranjos y aprovechan cuando salimos al segundo patio para entrar y comerse las migas de desayuno que pueda haber en el suelo de la clase, jejeje

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